14 junio 2019

En nombre del dolor


Hoy he aprendido que por mucho que se curen las heridas, nunca acaban desapareciendo. Que tengo miedo y lo digo gritando para ver si así huye, desaparece y me devuelve la calma. Miedo de volver a tener un corazón vacío que echa de menos a cada trago. Miedo de volver a un infierno que nunca supo abrazarme. Pena y dolor de sentir la muerte tan cerca antes de que aparezca el muerto. Aunque no exista el miedo, lo creo, por culpa del pasado, por miedo al presente y la incertidumbre del futuro.
Escribo sin sentido, pretendiendo deshacerme de todo lo que me controla. Queriendo sentirme libre al acabar estas letras. Maldigo cada herida que me dejaste anclada en la piel, me maldigo por no saber olvidarlas, por recordarlas y hacerlas protagonistas, aunque yo no lo quiera.

A pesar de que me repito que todo lo que tenga que venir vendrá, sigo creyendo que algo va mal, que soy incapaz de controlar lo que está sucediendo, que de pronto vendrás a confirmarme que todo el dolor que estoy prediciendo, es real. Y prolongaré el dolor, le daré nombre y viviré con él hasta que tenga fuerzas para desahuciarlo.



6 comentarios:

  1. Que pronto vengan esas fuerzas, son necesarias para seguir.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Los miedos no pueden tener cabida en la vida, si bien existen están para vencerlos. Que así lo hagas.

    Besos dulces Naty y dulce fin de semana.

    ResponderEliminar
  3. Ando en algo parecido actualmente. Me sentí algo identificada. Muy bien escrito, me encantó.
    Un abrazo grande.

    ResponderEliminar
  4. Las heridas son cicatrices: trayectorias arraigadas sobre órganos o piel. Muestran el mapa de tus viajes.

    ResponderEliminar
  5. ´He estado muchos meses sin entrar, precisamente por una cicatriz enorme de la que estoy intentando curarme, aunque lamentablemente es de por vida. Me ha gustado volver a leerte, porque en cierta manera hacía muchísimo que no lo hacía y me he sentido muy identificada en algunas cosas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. La cicatriz siempre queda... uno aprende a vivir con ciertos dolores, uno acepta que en la vida hay que estar dispuesto a sufris para ser feliz... y con esa aceptación el miedo disminuye y la vida se vuelve algo más liviana...

    ResponderEliminar

Visita

Popular Posts

Colaboro en:

Blog Archive

Seguidores

Copyright © El abismo del poeta sin corazón | Powered by Blogger
Design by Blog Oh! Blog | Blogger Theme by NewBloggerThemes.com