14 enero 2018

Revólver

Andaba disfrazada de diana porque un día la convencieron de que merecía que cada bala lanzada desde cualquier mano debía acabar en su pecho.

Aseguraban que en su piel todos los principios daban vértigo, y al final era ella la que acababa huyendo. A veces buscaba a quien la quería encontrar, para echar a suertes un amor destinado a fracasar, porque ella estaba rota y el puzzle que llevaba consigo quien la quería abrazar solo iba a hacer que se rompiera mil veces más. Porque a veces no basta con sujetar a quien busca la salida de emergencia.

Perseguir y desvestir al fantasma que vestía sus miedos, ese era el verdadero reto. Retar a la muerte a un duelo para comprobar quién le temía más a la eternidad. Y ella perdía en este juego que siempre era la vida, temblaba aunque el revólver no estuviera cargado.

Así es como concluyó al final de su despedida que el verso nunca llegó a convertirse en poema porque quizás quien lo escribía nunca llegó a sentirse poeta.


9 comentarios:

  1. Aprender a vivir y superar las barreras es tan necesario en la vida que cuando no se logra aquello se sucumbe ante todo. La de la foto eres tú?

    Dulces besos Naty y dulce semana.

    ResponderEliminar
  2. 'porque quizás quien lo escribía nunca llegó a sentirse poeta.'

    Demasiado cierto, una vez más lo has conseguido ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias por tu comentario. Te quería agradecer tus palabras aunque llego un poco tarde. Me ha dado pena volver y ver que muchos de los que me escribíais ya no seguís activos en los blogs, pero aquí os esperaremos para cuando decidáis volver.

      Eliminar
  3. Todos temblamos en este juego de la vida, lo importante es saber seguir a pesar de saber que nos apuntan con una pistola, ¿no?
    Gran entrada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias. No puedo estar más de acuerdo con tu reflexión, M.

      Eliminar
  4. Me ha llegado mucho tu entrada hoy, me he identificado con la protagonista, muchas gracias por compartirlo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por comentar y sentir de esa manera. Es un placer leer comentarios así.

      Eliminar
  5. Wow, qué preciosa entrada. Me la perdí, ¿sabes?
    HE estado unos días ausente y revisando cada blog que sigo he visto esta preciosidad de texto. Muy reflexivo y que además suscribo, especialmente en que no es suficiente sujetar. ES como sentirse solo estando físicamente rodeado.
    Precioso, muy precioso.

    ResponderEliminar

Visita

Popular Posts

Colaboro en:

Blog Archive

Seguidores

Copyright © El abismo del poeta sin corazón | Powered by Blogger
Design by Blog Oh! Blog | Blogger Theme by NewBloggerThemes.com